Costo por dos puede dejarte sin margen

Camila es inventada, pero su atajo lo usa medio mundo. Tiene lista la carta de su heladería y le falta una sola columna, la de los precios. Agarra la calculadora, toma lo que le cuesta cada copa, lo multiplica por dos y cierra el cuaderno contenta.
El problema es que esa regla solo mira hacia adentro. Un buen precio tiene que cuadrar tres cosas al mismo tiempo: lo que el cliente siente que vale, lo que cobran por algo parecido en tu zona y lo que tu local necesita para pagar sus cuentas.
Por qué la regla de multiplicar falla
Multiplicar por dos no sabe cuánto pagas de arriendo. Tampoco sabe si en la esquina venden una copa más chica y más barata, ni si tu cliente paga con gusto un poco más porque la tuya llega llena, con crema y queso.
Hay dos maneras de equivocarse. Si el costo es bajo, el precio te sale tan barato que vendes mucho y aun así no llegas a fin de mes. Si el costo es alto, el precio queda fuera de lo que la gente está dispuesta a pagar y la vitrina se queda llena. En los dos casos el número salió de una sola cuenta.
Y corregirlo después duele. Subir un precio siempre trae quejas, aunque sea justo. Es mucho más fácil abrir con el precio correcto que arreglarlo a los seis meses.

Con números
Toma la copa doble del manual. Servirla, con todo dentro (helado, crema, queso, grageas, cuchara, servilleta, merma y comisión de tarjeta), cuesta 1,12. Se vende en 3,75. Le quedan 2,63 para ayudar a pagar el local.
¿Eso alcanza? Depende de cuánto vendas. Por eso el manual te pide imaginar el mes con menos y con más gente. Con los costos fijos del ejemplo, 1.275 al mes, y la mezcla de productos que vende ese local, salen tres resultados:
- Si vendes el 70 % de lo esperado, unas 21 ventas al día, pierdes 285 al mes.
- Si vendes lo que crees, unas 30 al día, quedan 139.
- Si vendes el 130 %, unas 39 al día, quedan 563.
Ahora mira el mercado. Enfrente cobran 3,00 por una copa con dos bolas justas; la del ejemplo cuesta 3,75, pero lleva dos bolas y media, crema y queso. No son el mismo producto, así que no se comparan solo por el número.
Todo esto es un ejemplo de Quito. Tus costos, tus ventas y tu cuadra son otros, y son los que tienes que poner.
Qué hacer esta semana
- Calcula el costo real de cada producto, con comisión y merma incluidas.
- Define cuánto necesitas que te deje cada venta para cubrir tus fijos.
- Compara con productos del mismo tamaño en tu zona, no de otra ciudad.
- Prueba tu precio y haz la cuenta con ventas por debajo de lo esperado.
Lo que está en el manual
El capítulo 19 ordena la decisión del precio en seis pasos, desde el costo real hasta la prueba con ventas bajas, para que el número final no salga de un solo cálculo.
Esto es solo una parte del método
El manual Cómo montar tu heladería conecta esta decisión con los costos, el menú, el punto de equilibrio, el local y la caja, con plantillas y una calculadora en Excel. Ver el manual completo →
© 2026 Héctor Sandoval / INDALA. Todos los derechos reservados. Este artículo resume y desarrolla una idea educativa del manual Cómo montar tu heladería. No sustituye asesoría contable, legal, laboral, sanitaria ni municipal. Verifica cifras, permisos y normas con las fuentes correspondientes de tu ciudad y país.