Sin potencia eléctrica, no hay heladería

Juan, un personaje ficticio de este ejemplo, consiguió un local barato y de paso compró sus congeladores, que estaban en oferta. El día de la instalación, el electricista le dio la noticia: la carga del local no alcanza para tener todo prendido a la vez.
Ahora tiene que elegir entre esperar un aumento de carga, que puede tardar semanas, o abrir con parte del equipo apagado. Lo barato le salió caro. Una heladería vive del frío, y el frío pide potencia eléctrica: eso se confirma antes de firmar y antes de comprar.
Por qué se descubre tarde
Cuando visitas un local miras el tamaño, la vereda y el arriendo. La electricidad no se ve. Hay focos, hay enchufes y todo parece en orden. Pero un enchufe no te dice cuánto aguanta la instalación.
Los equipos de frío trabajan todo el día, todos los días: el congelador donde sirves, el de reserva, la refrigeradora de la fruta. A eso súmale la licuadora en hora pico. Si la instalación no da, se baja la luz en el peor momento o los motores trabajan forzados, y el helado se ablanda delante del cliente.
Corregirlo después de firmar te golpea por dos lados. Pagas la obra eléctrica y, mientras tanto, pagas el arriendo de un local que todavía no puede abrir. Y a veces el aumento de carga simplemente no se puede hacer en ese edificio, y te quedas con un contrato firmado y unos congeladores sin dónde enchufarlos.

Con números
En la matriz con la que el manual compara locales, los servicios técnicos pesan 15 de 100 puntos. Ahí entran potencia eléctrica, agua, desagüe y ventilación. Al lado del tráfico, que pesa 25, parece poca cosa, y es fácil pensar que un local flojo en luz se compensa con una buena vereda.
Pero el capítulo 24 aclara algo clave: la potencia no solo suma o resta puntos. También puede eliminar un local antes de cualquier comparación. Primero preguntas si el local pasa o no pasa en electricidad. Si no pasa, da igual que tenga un tráfico excelente: no entra a la lista. Si pasa, recién entonces le pones su nota en servicios junto con los demás criterios.
Esos 15 puntos son los del ejemplo del libro. La pregunta de tu local se contesta con la lista de tus propios equipos y con lo que el dueño te confirme por escrito.
Qué hacer esta semana
- Haz la lista de tus equipos de frío y anota la potencia de cada uno; suele venir en la etiqueta.
- Pregunta cuánta potencia tiene contratada el local y cuánta admite.
- Confirma con un electricista si hace falta obra.
- Si hace falta, mete su costo y su plazo en tus cuentas antes de firmar.
Lo que está en el manual
El capítulo 24 explica por qué la electricidad es eliminatoria y trae las preguntas que conviene hacer sobre la carga, el agua y el desagüe mientras todavía puedes decir que no.
Esto es solo una parte del método
El manual Cómo montar tu heladería conecta esta decisión con los costos, el menú, el punto de equilibrio, el local y la caja, con plantillas y una calculadora en Excel. Ver el manual completo →
© 2026 Héctor Sandoval / INDALA. Todos los derechos reservados. Este artículo resume y desarrolla una idea educativa del manual Cómo montar tu heladería. No sustituye asesoría contable, legal, laboral, sanitaria ni municipal. Verifica cifras, permisos y normas con las fuentes correspondientes de tu ciudad y país.